
Los medicamentos tienen un uso extendido pero no siempre racionalmente adquirido.
Las posibilidades de adquirir medicamentos son variadas debido a la gran oferta de bocas de expendio, entendiendo por tales las legalmente constituidas como las farmacias y un circuito por fuera del farmacéutico como son kioscos, supermercados, almacenes, etc en donde la legislación no es clara por no decir ausente y lo que es peor sin control alguno.
Si bien las farmacias están legalmente autorizadas para el expendio de medicamentos, debemos considerar la venta sin receta médica constituida por medicamentos de venta libre ampliamente difundidos a través de publicidad en los medios de comunicación y en publicidad estática en la vía pública.
Todos los medicamentos tienen una función específica (antifebril, analgésica, ansiolítica, etc) y otra acción que es considerada adversa. Es decir que los medicamentos no son inocuos y una simple aspirina puede desencadenar una hemorragia digestiva, por su poder anticoagulante, como manifestación indeseable por su abuso.
Y si de abuso hablamos debemos considerar cuales son los principales medicamentos usados por la población: 1-analgésicos, 2-tranquilizantes-3-otros.
Debido a una cultura de la inmediatez y de la intolerancia instalada en nuestra sociedad, se requiere una rápida respuesta a diversos síntomas y no siempre es el profesional de la salud quien aconseja un medicamento y si un amigo, pariente o vecino.
El 13 % de todas las causas de enfermedad renal que llevan a diálisis o transplante renal, se debe al uso crónico de analgésicos. Según la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) el 20% de los medicamentos que se consumen en el país se adquieren fuera de las farmacias.
Acerca de la publicidad sobre los medicamentos ,la Academia Nacional de Medicina ha advertido sobre: ¨las publicaciones que fomentan el uso de tratamientos y medicamentos sin supervisión médica y es proliferación de mensajes publicitarios aconsejando medicamentos y procedimientos terapéuticos de beneficios a veces no establecido y otros exagerado,con el propósito de fomentar su consumo ¨.
La idea cada vez mas arraigada de que todo se puede solucionar inmediatamente con un comprimido, es errónea y arriesgada.
En el país se pierden 700 vidas por año por el mal uso de la automedicación como consecuencia del condicionamiento de la publicidad sobre la población según estudios de la Universidad Maimónides y el Instituto Argentino de Atención Farmacéutica.
No quiero dejar pasar por alto el uso de psicofármacos con alcohol haciendo un patrón de abuso y dependencia incontrolables.
En resumen: Accesibilidad ilimitada e incontrolada, publicidad y el abuso de sustancias son aspectos que incrementan el riesgo de enfermedades y de muerte sobre la población.
